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¿Alguna vez te has preguntado cuál es la formación del escritor? ¿Es un talento con el cual uno nace o acaso puede uno aprender a ser escritor?
En este libro leerás 31 opiniones al respecto. Alexandra Rodríguez Burgos, profesora de redacción en la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce y editora en la editorial SM, entrevistó a 31 autores para responder la pregunta: ¿EL escritor nace o se hace?
Autores como Luis López Nieves, Emilio Díaz Varcárcel, Mayra Santos-Febres, Juan Antonio Ramos, Magali García Ramis, Santiago Roncagliolo, Xavier Velasco y Sergio Ramírez opinan al respecto en una serie de entrevistas cortas y ágiles.
El libro se consigue en la Librería Mágica, en Norberto González y en Publicaciones Puertorriqueñas. Únete al grupo en Facebook para mantenerte al tanto de presentaciones y eventos especiales aquí.
Premio Nacional de Novela 2010*
**
*Premio Nacional*
*Este jurado, de forma unánime, ha decidido otorgar el premio
nacional de novela a los siguientes trabajos: Esa antigua tristeza de José
Borges y Concierto para Leah de Mayra Landa.* De entre varias novelas de
gran calidad literaria publicadas en Puerto Rico durante el año de 2010,
estas dos obras despuntan para alcanzar un espacio indeleble en el mundo de
nuestras letras así como en las letras de nuestro mundo. Partiendo del
caudal temático que proveen la ciencia y la historia, la imaginación
florida de estos autores ha hecho lo suyo para ofrecernos dos piezas de
singular belleza. Huelga decir que a pesar de su paralelismo cualitativo,
nos presentan mundos distintos que de seguro habrán de merecer los más
variados comentarios. He aquí los nuestros:
* *
*Esa antigua tristeza *de José Borges
Por medio de un lenguaje sobrio y depurado, José Borges nos adentra
en el trepidante mundo de la ciencia ficción y de ahí al de la ficción en
pleno, cuando el personaje bíblico de Lázaro es traído como un elemento de
laboratorio. La ambición desmedida de unos científicos ha contagiado al
mundo con un virus que lo condenaría a su extinción y el cuerpo inmortal de
Lázaro les es útil para crear un antídoto salvador. El narrador se las
arregla para dentro de ese marco de rebosante ficción mostrarnos unos
personajes muy creíbles y afines con el perfil espiritual del hombre
moderno. Las pasiones humanas más burdas desfilan ante nuestros ojos con la
espontaneidad con que se manifiestan en el día a día que conocemos.
De otra parte, Lázaro, aún con el misticismo que acarrea su
procedencia, se acopla perfectamente al marco realista en que se le ha
encajonado. Es un Lázaro cínico, inescrupuloso y violento, que ha optado
por mantenerse al margen de la gente para poder vivir su interminable vida.
Lejos de glorificar al Dios todopoderoso que le ha concedido siglos de
vida, lo acusa de ignorar las penurias de los seres humanos que creó. Es
éste, tal vez, uno de los tópicos más brillantes de este trabajo. El
narrador se vale del personaje de Lázaro –que nos recuerda al Prometeo
Encadenado– para filosofar sobre una gama de conceptos existencialistas
perennemente presentes en las mentes más complejas y lúcidas del mundo
occidental.
Hace unos días participé en un debate con otros dos escritores, Rolando Menendes e Iván Thais. Hablamos sobre los nuevos héroes en la Literatura. Podría parecer fácil hablar de héroes, ¿no? Sin embargo, lo primero que me pregunté fue: a los escritores, ¿aún nos interesa escribir de héroes? Me parece que la respuesta es “no”.
Creo que nos interesa más escribir sobre personajes interesantes y diferentes. Eso del héroe suena casi infantil o maniqueo, tal vez porque el primer héroe en el que pienso es Supermán, que es como el heroísmo exagerado. Un poco más de análisis revela que no es tan heroico. La invulnerabilidad es uno de sus poderes, así que no arriesga nada. De lo que más debe cuidarse es de que alguien averigüe que es Clark Kent y no creo que sus colegas reporteros quieran enojar a un tipo que puede derretir gente con rayos de sus ojos. El verdadero héroe sería aquel que arriesgue su vida para decirle la verdad.
El gran héroe es cosa del pasado. Resulta más interesante el pequeño héroe y su razón de ser: la persona que te ayuda a cambiar una llanta en la carretera o la que te socorre cuando alguien te asalta.
A la vez, esto del heroísmo es demasiado subjetivo. El presidente Obama es un héroe para cierta parte de la población y un villano para la otra. Pasa igual con Bin Laden. Otros ejemplos se pueden encontrar en nuestros narcotraficantes. Son villanos para la sociedad, pero no para quienes conviven con ellos. Es difícil encontrarle falla a quien regala dinero y provee fiestas solo por participar en acciones ilegales. Paralelos entre Robin Hood y Ángelo Millones son fáciles de encontrar.
Los verdaderos héroes de hoy día se encuentran en la cotidianidad, con todas las fallas y la falta de intensidad que conllevan. El ciudadano que se da cuenta de que debe de actuar, si es que quiere cambios, en vez de esperar que las autoridades se encarguen, será el nuevo héroe del siglo XXI. No debemos esperar reconocimiento más allá del que nosotros mismos podamos darnos. Héroe es aquel que actúa noblemente porque sí, sin esperar recompensa. Y bien que sea así, porque nosotros los escritores probablemente no se la daremos a nuestros personajes.
Los nuevos héroes de la literatura serán igual a los viejos; serán los que nos permitan considerar otros puntos de vista.
Desde Thirty Creative Studio:
I am currently subscribed to his blog and follow him on Twitter. I promise, I am not stalking him. I just like the simplicity of discovering more selections and contacting an author on modern times. If we were in the 1800’s I may need to write him a fan later, that may never receive an answer.
Just like his short stories, Borges novel can be found in Amazon.
1. La lista de Conceptos erróneos a traves de la historia en Wikipedia. Es en inglés, ya que la lista en español está incompleta.
2. The Well: State of the World 2011. El autor de ciencia ficción norteamericano, Bruce Sterling, lleva más de una década haciendo esto a principios de año. Siempre es entretenido leer el intercambio de ideas. Hasta la fecha han escrito de China, Twitter, la muerte de los blogs y Brazil, entre otras cosas.
3. Freak Angels de Warren Ellis. Cómic en línea gratis.
Ya he escrito un cuento nuevo, pero se encuentra en estado de enfriamiento. Mi proceso es el siguiente:
Una vez termino el cuento, se lo doy a Hada de la Ortografía y Gramática para que corrija los errores ortográficos y me dé una opinión preliminar del cuento. Espero dos o tres días antes de leerlo otra vez, con las correcciones. Ese tiempo de enfriamiento me permite leer el cuento de manera objetiva. También, lo leo, en vez de recordarlo. Después de arreglar o cambiar el cuento a mi satisfacción, se repite el proceso. A veces, abandono el cuento, en espera de que se me ocurra una manera mejor de trabajarlo. Si me gusta como quedó, lo publico. “El desahucio” estuvo meses en remojo y lo reescribí por completo una vez.
Veremos qué pasa con este. Al menos, las ideas siguen llegando.
En la mayoría de los cursos de Literatura, los cuentos o novelas se discuten y se aprecian por sus valores estéticos y significados culturales. Para un mero lector, es ideal; pero un escritor que quiere aprender cómo se construye un cuento necesita otra perspectiva. Parte de la formación de todo escritor debe ser aprender cómo es que los cuentos clásicos están construidos.
En este caso, usaré “El deán de Santiago” como ejemplo. El primer paso es leerlo, así que esperaré aquí en lo que lees.
Bien. ¿Lo leíste, sí? Si no, lo que viene a continuación no tendrá sentido. Confío en ti.
Un poco de historia primero. El conde Lucanor es un manual de cómo ser conde en la España feudal. Todos los cuentos siguen el mismo patrón: hay un marco inicial que consiste de una conversación entre el conde y Patronio. El conde le pide algún consejo acerca de una situación; en este caso el conde tiene un amigo al cual le ha hecho varios favores, pero cuando le pide que lo ayude, posterga. Patronio, como todo sabio, no le responde la pregunta directamente. En vez, le provee un ejemplo en forma de un cuento. En este caso se trata del cuento de el deán de Santiago y el señor don Illán de Toledo. Luego de contar esta historia, Patronio finalmente le da el consejo al conde, quien parece ser un poco denso, ya que la moraleja es explícita. Para rematar, don Juan escribe un pequeño verso que repite la moraleja. Como ves, es un manual para condes imbéciles.
Dicho esto, debemos notar que el marco contiene un buen cuento. Don Juan Manuel utiliza un lenguaje conciso y sencillo para contar. Se concentra en narrar la acción con pocas descripciones contundentes. Nos presenta al deán, quien tiene aspiraciones para convertirse en algo más dentro de la iglesia, y nos deja saber que va a visitar a don Illán en Toledo. Menciona que don Illán practica la nigromancia, o magia negra, y que el deán quiere que le enseñe estas artes. La mención de magia nos abre la imaginación y crea la expectativa de que pueden suceder eventos fantásticos.
Los dos hombres conversan, comen y, finalmente, don Illán decide enseñarle al deán las artes nigrománticas. Antes de llevarlo a un cuarto apartado debajo de un río, Illán le dice a una criada que mate dos perdices, pero que no las cocine hasta que él lo indique. Las perdices son muy importantes en este cuento, como verás.
Se describe el viaje al salón donde el deán aprenderá nigromancia con un poco de detalle que nos deja con la impresión de que no es un lugar normal. Descienden unas escaleras larguísimas, pasan por debajo del río Tajo y finalmente llegan. Es como la baticueva de Illán. Note que, hasta la fecha, todo se ha descrito paso a paso. Solo han pasado unas horas desde que llegó el deán a Toledo.
Mientras buscan un libro para comenzar la lección, entran dos hombres para dejarle saber al deán que su tío, el arzobispo, está en mal estado. El deán opta por quedarse estudiando, pero le envía una carta a su tío. Nunca se menciona cómo llegaron los hombres, ni cómo sabían dónde estaba el deán. Esto no es un defecto del cuento, como veremos luego.
A los siete u ocho días, llegan tres hombres para decirle al deán que su tío ha muerto. Hay consenso en que el deán debe asumir el puesto de arzobispo, pero para callar las malas lenguas no debe estar presente cuándo lo elijan. El deán se queda en Toledo hasta que llegan dos escuderos a decirle que regrese, que ya es arzobispo. Se lleva a don Illán con él para que lo acompañe y el mago lo hace.
Pasan un tiempo en Santiago, donde el antiguo deán ejerce como arzobispo, hasta que el papa le ofrece una posición como obispo en Tolosa. El ex deán dice que sí y don Illán cree el momento oportuno para pedirle el puesto de arzobispo para su hijo. El ahora obispo le da una excusa, pero le dice que lo acompañe a Tolosa y que le hará el favor eventualmente una vez allí.
Después de dos años en Tolosa, el papa asciende al flamante obispo a cardenal, le dice que le entregue el cargo de obispo a quien quiera, Illán pide el puesto para su hijo y el nuevo cardenal se lo niega. Aun así, convence a don Illán que lo acompañe en su corte cardenal. Pensamos a preguntarnos por qué Illán es tan pendejo como para seguir al ex deán de Santiago de lugar en lugar.
Luego, muere el papa y ¿sabes a quién eligen como el nuevo papa? Por supuesto, a nuestro amigo, el ex deán, ex arzobispo, ex obispo y, ahora, ex cardenal. Si el hombre tenía los humos alzados, ahora lo podemos multiplicar por diez. Don Illán, furioso, le pide que le conceda el favor para su hijo y recibe una amenaza de acusarlo de hereje, ya que el nuevo papa sabe que el mago practicaba la nigromancia. Aunque se le olvida que él averiguó eso porque quería aprender ese arte años antes. Expulsa a don Illán de su corte papal y hasta le niega comida para su viaje. Don Illán contesta que debe conformarse con las perdices que mandó a matar.
De repente, el lector vuelve al momento en que Illán habla con la criada acerca de la cena. Llega junto con el deán de Santiago, quien se da cuenta de que todo fue un hechizo para saber las intenciones reales del deán, ya que se encuentra en Toledo otra vez, donde y, más importante, cuando comenzó el cuento. Nos damos cuenta de que la secuencia de eventos y el pasaje del tiempo son como en los sueños, en los cuales aceptamos las cosas más inverosímiles sin cuestionárnoslo. La llegada de los hombres a la casa de Illán, el ascenso meteórico de el deán dentro de la organización clerical y el consentimiento del mago de acompañar al deán, de repente se convierten en actos inverosímiles, que no registramos como tal al leerlos. Las claves siempre estuvieron allí, pero nunca nos dimos cuenta de las pistas.
Desde el principio se había mencionado la magia, pero nunca vimos nada mágico hasta el final del cuento con el hechizo del deán. La mención de las perdices nos traen al “presente” en la sala de Illán, quien despacha al deán y tampoco le da de comer.
Otra cosa a notar es el incremento del tiempo y eventos dentro del cuento in crecendo. Todo se cuenta casi hora por hora desde el comienzo hasta que llegamos al salón mágico de Illán. Ahí el tiempo corre más rápido: los soldados llegan de inmediato, luego pasan días, luego años y así, hasta el final del cuento. Los ascensos son más cuantiosos y Illán se enoja más y más, según pasa el tiempo. De repente, todo se desinfla con la mención de las perdices. Cuando se habla de cuentos redondos o cíclicos, es a esto a lo nos referimos.
Se cierra el marco del conde y Patronio cuando el sabio aconseja que el conde no haga negocios con su amigo. Don Juan Manuel insiste en dejarnos con su verso de moraleja, por eso de estar seguro que el lector comprenda.
Una cosa más: don Juan Manual creó el marco del cuento, con Patronio y el conde Lucanor. Sin embargo, el cuento de don Illán es tomado de las tradiciones orales, posiblemente de algún sirviente árabe o judío de su casa, al igual que los demás 51 cuentos de El conde Lucanor. Para su época, el rol de don Juan Manuel era recopilar estos cuentos de tradición oral, así que no lo juzguen como plagiador. Sin su acción de curación y recopilación, jamás habríamos leído este cuento ejemplar.
Nota: Este escrito es más o menos una de mis charlas del seminario de “Historia y teoría del cuento” de la maestría en Creación Literaria. La profesora y escritora Carmen Lugo Filipi es responsable por hacerme ver los cuentos de esta manera y es algo que le he de agredecer siempre.
Promoción para la charla el jueves, 2 de diciembre, a las 7:00 p.m., en la Casa Biblioteca Concha Meléndez en el Condado, San Juan, Puerto Rico.