La tragedia compartida

Antes del huracán Irma, la meteoróloga Ada Monzón nos advirtió que el Puerto Rico que conocíamos hasta ese día sería muy distinto al Puerto Rico luego de aquel evento atmosférico. Todo el que la escuchó ese día posiblemente la tachó de exagerada, de jugar con la ansiedad del pueblo y de preocuparnos de manera innecesaria. Luego de Irma, en Puerto Rico no sufrimos demasiados cambios. Lo que no sabíamos era que, a once días del evento, aquel vaticinio estaba por cumplirse. No fue Irma; fue María, pero su resultado llegaría con mucha más fuerza que el pronóstico anterior.

El huracán María entró por el sureste de Puerto Rico, con una furia atómica. Hoy, el cambio del que hablaba Ada Monzón es, tristemente, constatable. El golpe ha sido devastador. Desde una ventana de aluminio en Guaynabo, pude ver cómo los árboles que ocultaban toda una comunidad fueron arrancándose de manera inmediata. La zona parece haber sufrido un incendio forestal de grandes proporciones. La urbanización Valle Escondido en Guaynabo, seguramente, le debía su nombre a lo oculto de su ubicación. Hoy es un valle al descubierto.

Ayer, miércoles, a primera luz, comenzamos a despejar nuestras entradas. En mi zona, la cantidad de árboles y postes caídos hacían imposible el tránsito vehicular. Luego de los vientos, la comunidad decidió no esperar a que las autoridades llegaran a despejar las vías. Tomaron machetes y sierras, y comenzaron a cortar árboles. Poco después del mediodía, los vecinos ya habían despejado la vía y pudimos salir, y hacer inventario de los estragos. Árboles y postes caídos, planchas de cinc y antenas de cable tv regadas por el suelo, letras de comercios de comida rápida en lugares inesperados son solo parte de una escena de desolación y desconsuelo que se extendía y hasta empeoraba con cada milla recorrida.

En nuestra travesía, pasamos por La Paloma, en Guaynabo. Allí, los vecinos estaban removiendo árboles y escombros, que obstaculizaban la entrada y la salida de sus habitantes. En esta zona, nunca recuperaron la electricidad ni el agua desde Irma. “El Flaco perdió el techo y la sala, pero el sábado arreglamos eso”, nos comentó un vecino con un optimismo envidiable.

Cerca del pueblo de Guaynabo, ya había un poco más de tráfico y policías municipales. Al seguir por la carretera 199 hacia Canta Gallo y Santa Rosa III, se veía gran cantidad de escombros en el suelo: placas solares, letreros de comida rápida, ramas, techos de terrazas… En cada comunidad, había brigadas de ciudadanos con machetes y sierras que despejaban las calles lo mejor que podían. En Guaynabo, unas letras gigantes que tal vez se pensaron inmovibles desaparecieron del nuevo conector en la carretera 199.

En el complejo de apartamentos donde vivo, casi todos los vecinos estaban en los alrededores recogiendo escombros. También hablaban y compartían historias. Comentaban de la voz de María o de su silbido. Unos encontraban paz en ese sonido mientras otros se aterrorizaron. Cada vez que contamos qué nos sucedió parecemos sobrevivientes de una guerra. Tal vez, eso mismo fue: una guerra contra la naturaleza. En apariencia, la perdimos.

Vienen días y meses difíciles. La escasez, la falta de comunicación y, por consecuencia, la falta de dirección podría arroparnos. El norte, sin embargo, es claro: hay que reconstruir al País.

Cuando lo hagamos, tenemos que tomar en cuenta que este tipo de evento atmosférico será parte de nuestras vidas de ahora en adelante, aunque en realidad, siempre lo fue y nos hemos escapado de más desastres por pura suerte. Hay que revisar los códigos de construcción, la manera en que utilizamos y obtenemos nuestros recursos, y cómo generamos energía. Debemos, además, estar vigilantes. En cada desastre, hay quienes se lucran a costa de los damnificados. Esto no puede repetirse.

Esta tragedia la hemos compartido todos. Desde los que viven en los barrios pobres hasta los que están en sectores adinerados. Las palabras de Ada Monzón se cumplieron con María: el Puerto Rico de ahora en adelante será distinto al que dejamos el martes pasado. Tenemos las herramientas de nuestro lado para la reconstrucción: nuestra propia voluntad. Hagámoslo por el bien de nosotros y de nuestros hijos. Puerto Rico se recuperará, pero necesita de nosotros para lograrlo.

Guaynabo, septiembre 22 de 2017

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Hablando de El principito

El Nuevo Día publicó algunas expresiones mías acerca de la obra de Antoine de Saint-Exupéry. Pueden leer el reportaje de Ana Teresa Toro aquí: http://www.elnuevodia.com/volveraelprincipito-1407092.html

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EE UU nos boicotea

El pueblo de Puerto Rico se ha esforzado por dos semanas en su boicot a Kobbo Santarosa. The Daily Show acaba de darle cobertura a nivel nacional en los Estados Unidos. Es obvio que el segmento de Wyatt Cenac es una burla al programa, pero no deja de ser publicidad para Superexclusivo. Pena que al momento de grabar, no se hayan dado cuenta de la visión intolerante y homofóbica del programa.

http://www.thedailyshow.com/watch/thu-december-13-2012/talking-heads?xrs=share_copy

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Análisis de las elecciones 2012 en Puerto Rico

Este año eleccionario promete ser muy interesante debido a varios factores que no se habían visto antes en Puerto Rico. Hay seis partidos políticos, una consulta de estatus y, gracias a las redes sociales, nuevas maneras de hacer campañas y denunciar irregularidades. A pesar de tener tanta información fácilmente accesible, podemos contar con la triste realidad de que los electores escogerán sin mucho análisis a los candidatos y sus partidos. Votar se convierte en un acto de fe, con más o menos los mismos resultados que orar. Intento, entonces, presentar mi análisis de los candidatos a la gobernación de Puerto Rico. En entregas próximas, reseñaré los candidatos a la legislatura, de las alcaldía de San Juan y las opciones de la consulta de estatus.

Candidatos para Gobernador: Luis Fortuño – Partido Nuevo Progresista

El candidato titular que ha estado a cargo de administrar el País durante este cuatrienio. Posiblemente, sea juzgado como la peor administración que haya sufrido Puerto Rico. Entre sus primeras acciones al entrar al poder fue declarar una emergencia fiscal y crear la Ley 7, que le permitió despedir a más de 30.000 empleados públicos durante una crisis financiera. Además, estuvo a cargo del cuerpo de Policía que arremetió a macanazos y gas pimienta contra los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico y los ciudadanos que protestaron en el Capitolio porque el presidente del Senado había cerrado el acceso público a esa asamblea. También censuró varios libros de autores puertorriqueños y latinoamericanos, como Aura, de Carlos Fuentes, y Reunión de espejos, una antología de cuentos puertorriqueños. Sus secretarios de Salud y de Justicia renunciaron al poco tiempo de ejercer sus cargos, intentó acabar con los terrenos protegidos del corredor del noreste y comenzó el proceso de desahucio de terrenos para construir el Gasoducto. Todo esto sucedió en el primer año y medio de su gobernación. Luego de estos sucesos, hemos tenido que sufrir la cifra más alta de asesinatos en nuestra historia, crímenes rampantes en plena luz del día, la indiferencia de los funcionarios gubernamentales (“such is life”) y el gobierno más inepto e ineficiente de nuestra historia. Aún en plena crisis financiera, los miles de millones otorgados por el gobierno federal bajo el nombre de fondos ARRA fueron desperdiciados de diferentes maneras, mientras que la infraestructura del País no se benefició de ninguna mejora. Solo ahora, en un año eleccionario, es que han decidido tapar los boquetes en las carreteras de manera temporera, ya que de aquí a cuatro años tendrán que rellenarlos otra vez. Uno pensaría que este candidato no tendría oportunidad alguna de salir reelecto, luego de escuchar estos sucesos que no incluyen las atrocidades de parte de la legislatura. Por un tiempo, algunos de los mismos seguidores del partido rechazaban haber votado por él o lo admitían resignados ante su mala decisión. Hubo un momento en que el partido de mayor oposición podía postular el ataúd de Muñoz Marín, su máximo líder, como candidato opositor a la gobernación y habría ganado cómodamente. La campaña del PNP ha sido un ejercicio en absurdidad o, tal vez, un truco mental jedi. Se han atrevido a preguntarles a sus ciudadanos que si hace cuatro años estaban mejor que hoy. Si no incluyes aquellos que se han lucrado personalmente de que este gobierno esté en poder (como los contratistas, asesores, ingenieros y planificadores del Gasoducto), la respuesta que recibirás es un NO definitivo. La manera de ser de este partido es muy preocupante y disfraza el fascismo con una capa de democracia. Los representantes del PNP mudaron personas, obtuvieron votos de personas muertas y vaciaron listas en sus primarias. Esas acciones fueron para elegirse entre ellos mismos, así que uno puede esperar qué tipo de truco utilizarán para quedarse en poder.

El PNP no es el único dueño de la ineptitud. Ante un partido como el PNP, que ha intentado limitarles derechos a sus ciudadanos, les ha negado y ha legislado en contra de los derechos del sector homosexual y ha abusado físicamente de estudiantes y pobres, el PPD logró lo que nadie pensaba posible: un candidato que podría ser peor que Fortuño.

Alejandro García Padilla – Partido Popular Democrático

El ataúd de Muñoz Marín al menos tiene más presencia que García Padilla. El PPD decidió lanzar a un candidato que luce bien, pero luego de escucharlo por cinco minutos sabes que solo ha memorizado todas sus palabras. Es una marioneta del partido, sin voz propia ni convicciones. Para colmo, sus titiriteros han escogido ser lo más semejante posible al gobernador de turno. Fortuño está en contra del matrimonio homosexual y él también, el gobernador quería eliminarles derechos a los ciudadanos y él también, y así por el estilo. Su discurso es el mismo: mano dura contra el crimen, más empleos, reducción en la cuenta de electricidad. Ah, y sus “ideas”, que menciona con un rostro desquiciado, como si en realidad tuviera alguna. Se suponía que la campaña del PPD fuese sencilla: solo tenía que ser el opuesto de Fortuño. Metieron la pata de todas formas. El director de la campaña de García Padilla tenía la labor más fácil en este año de elecciones, pero logró lo que se pensaba imposible: ha echado a perder la candidatura. Cada decisión que se ha tomado en esta campaña solo ha perjudicado al PPD. Si esconden a García Padilla es malo y si lo sacan al público es peor. No debe sorprenderle a nadie, sin embargo. La ineptitud en el País de parte del Gobierno no se limita a los últimos cuatro años. Como dijo alguna vez un conductor de la Autoridad  Metropolitana de Autobuses, “no sé por qué se sorprenden, si esto nunca ha funcionado”. Si esta elección fuera entre estos dos partidos únicamente, sería difícil decidir cuál sería peor. Por suerte, hay cuatro partidos más, no que a nadie le interese votar por los mejores candidatos.

Juan Dalmau – Partido Independentista Puertorriqueño

El partido que a todo el mundo le encanta odiar. Durante los últimos cuarenta y cuatro años, el PIP ha ofrecido el mejor candidato en todas las contiendas. En 2008, cuando la crisis financiera estaba su apogeo, el candidato del PIP era un economista que ganó todos los debates y tenía las mejores propuestas de gobierno. El pueblo no lo consideró, a pesar de que muchos admitían que era el mejor candidato. Si hay algún partido que representa cambio, es el PIP. Es demasiado cambio para la tolerancia del puertorriqueño. La independencia de Puerto Rico requeriría un compromiso social que el boricua promedio no está dispuesto a realizar. Tal vez es miedo al cambio o un síndrome mental del colonizado. La realidad es que a lo más que puede aspirar Dalmau es a que el partido quede inscrito luego de los comicios, lo cual sería una victoria pírrica. Si suficientes personas votan por el PIP, podríamos evitar una mayoría absoluta de parte de uno de los partidos más grandes. Con ese tipo de participación de otro sector de la población, los cambios que se han hecho al nuestras leyes, derechos y Tribunal Supremo habrían sido rechazados. Sin embargo, como el electorado realmente no sabe cómo funciona su propio gobierno, votar por el PIP no le resulta como una opción viable. Peor aún, el partido deja perder sus seguidores al prácticamente desaparecer luego de cada elección, solo para regresar como el ave fénix poco antes de las elecciones.

Rafael Bernabe – Partido del Pueblo Trabajador

El profesor Bernabe ha militado por las mismas causas por las cuales ha luchado el PIP desde siempre. Muy bien podría ser un candidato por ese partido. Sin embargo, ha escogido una plataforma de gobierno que no contempla el estatus de la Isla, bajo la premisa de que la gente no vota por el PIP, aunque tenga las mejores propuestas y candidatos, porque teme a la independencia. Sin embargo, algunas de las propuestas sugeridas por el PPT resultan demasiado radicales para el electorado. Aunque legalizar la marihuana es una de las medidas más eficazes que podemos tomar para disminuir la violencia por el trasiego de drogas, el pueblo es demasiado conservador como para apostar por esa posible solución. Bernabe ha prometido continuar con sus labores políticas luego de las elecciones, sin importar qué suceda. Será interesante ver qué sucederá después de estos comicios y si el partido podrá lograr mantenerse unido luego de los resultados.

Arturo Hernández – Movimiento Unión Soberanista

El MUS comenzó como un movimiento que reunía mucha gente inteligente que pregonaba la soberanía, un tipo de independencia “light”. Es otro partido que busca apartarse del estigma de la independencia que el pueblo tanto teme. Sin embargo, en algún momento del año pasado implosionó. Uno de los fundadores, Ángel Collado Schwarz, renunció al partido misteriosamente y el momentum que había adquirido el partido desapareció de repente. El primer candidato que el partido postuló, Dr. Vázquez Quintana, nunca fue muy simpático para el pueblo y renunció luego del primer debate, en el cual Bernabe, del PPT, le quitó el poco impulso que le quedaba. Arturo Hernández resulta ser un candidato mucho mejor, pero su entrada tardía en el ruedo político no le ayudará. El MUS parece ser el partido de los llamados Babyboomers, personas que nacieron poco después del final de la segunda guerra mundial. También sería un beneficio si quedaran inscritos y participaran en el próximo gobierno de manera activa, al igual que el PIP y el PPT.

Rogelio Figueroa – Puertorriqueños por Puerto Rico

Cada vez que veo que Rogelio tiene seguidores, me sorprendo. No son muchos, pero existen. El PPR se postula como el partido ambiental o “verde” que promete arreglar los problemas del ambiente de alguna manera. ¿Cómo? Solo Rogelio sabe y lo revelará si gana la gobernación. El lío que sufrió el partido al inscribirse le ha costado bastante credibilidad con el electorado. Los chistes de los muertos votantes abundan en la calle y su desempeño en el último debate ha dado de qué reír.

Resumen:

El pueblo tendrá la opción de escoger entre seis candidatos. 50% de ellos serían excelentes opciones para gobernar el País (PIP, PPT y MUS). La otra mitad sería más de lo mismo o peor (PNP, PPD y PPR). Si se tratara de lanzar una moneda al aire, me sentiría más relajado acerca de cuál sería el resultado.

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Deporte nacional

A cada rato se escucha alguien decir que el deporte nacional de Puerto Rico es la política. Este supuesto peritaje es inexistente: una gran cantidad de los votantes no saben cómo es que se pasa una ley ni la diferencia entre el Senado y la Cámara de representantes. La gran mayoría somos tan expertos en política como somos expertos en fútbol. Vemos los juegos del Real Madrid y el Barça, pero no entendemos la regla de la posición adelantada ni por qué pasar el balón hacia atrás puede ser una buena idea, en ocasiones. Nos sucede igual cada cuatro años, solo que el “clásico” es el día de las elecciones, mientras que los debates actúan como cuartos y semifinales. El resto del cuatrienio es nuestra temporada regular.

Sin embargo, el puertorriqueño promedio no se involucra en la política hasta que es hora de votar. No hay voluntad para escribirles a nuestros legisladores para que mejoren nuestras carreteras, recojan la basura y hagan algo por nuestra seguridad. Tal vez escuchamos en la radio las declaraciones del funcionario de turno mientras reacciona hacia alguna controversia o acusación, pero no levantamos un dedo en protesta.

Al igual que uno no podría decir que es aficionado del baloncesto o la pelota si solo toca una bola o un bate una vez al año, tampoco puede echárselas de analista político, si lo único que hace es depositar una papeleta en la urna sin saber quiénes son la mayoría de los candidatos por los cuales votó.  La gente elige políticos porque el nombre le suena y no sabe quiénes son, comportamiento que resuelve el misterio de cómo Jorge de Castro Font salió electo en las últimas elecciones.

El voto es parte importante de una democracia, pero el ciudadano también debe poner de su parte a la hora de escoger. Es cierto que nuestra memoria colectiva es corta, pero hoy día no hay excusas. En menos de cinco minutos puedes hacer una búsqueda en Internet y saber los datos más importantes de los candidatos. Si escogemos al candidato equivocado otra vez, será por vagancia e ignorancia. La amargura de la medicina será nuestro castigo.

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Esa antigua tristeza (versión física) disponible para la venta

Se puede comprar aquí, a través de Createspace. Pronto estará disponible en Amazon EEUU y Amazon Europa.

Quedé impresionado con la calidad de la impresión de Createspace. Espero que les pase igual a ustedes.

Antes de finalizar el año espero publicar mi segunda novela. Haré más información disponible según la tenga.

 

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El “Ay, bendito” puertorriqueño

Si hay alguna frase que deberíamos eliminar del vocabulario puertorriqueño es el maldito “Ay, bendito”. Es una pena simulada que expresamos y a la cual jamás tomamos acción para remediar. Es el equivalente de “¿Cómo estás?”, cuando la realidad es que no nos interesa saber cómo está la persona. Es algo que se dice, pero no se siente.

En el caso del “Ay, bendito”, los ejemplos sobran:

“Ay, bendito. Pobres drogadictos”, pero preferimos criminalizar la adicción.

“Ay, bendito. Tanta corrupción en el Gobierno”, pero ante un atropello a la democracia en Guaynabo no alzamos la voz en protesta.

“Ay, bendito. Los niños no tienen computadoras”, pero los empleados del Departamento de la Familia se las roban el Día de Reyes.

“Ay, bendito. Cerró el negocio del vecino”, pero aplaudimos que abra un Walmart que trata a sus empleados como esclavos… y no cuento los de China.

Cada día nos convertimos en cómplices de las ilegalidades del Gobierno y lo único que decimos al respecto es “Ay, bendito”.

Mientras tanto, el país se cae a nuestro alrededor. Cedemos nuestros derechos por miedo, votamos por los mismos charlatanes cada cuatro años, nos involucramos menos con la comunidad y tenemos la temeridad de quejarnos después.

Al carajo con el “Ay, bendito”. No merecemos la pena.

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Laudo del PEN Club de Puerto Rico

Premio Nacional de Novela 2010*
**

*Premio Nacional*

*Este jurado, de forma unánime, ha decidido otorgar el premio
nacional de novela a los siguientes trabajos: Esa antigua tristeza de José
Borges y Concierto para Leah de Mayra Landa.* De entre varias novelas de
gran calidad literaria publicadas en Puerto Rico durante el año de 2010,
estas dos obras despuntan para alcanzar un espacio indeleble en el mundo de
nuestras letras así como en las letras de nuestro mundo. Partiendo del
caudal temático que proveen la ciencia y la historia, la imaginación
florida de estos autores ha hecho lo suyo para ofrecernos dos piezas de
singular belleza. Huelga decir que a pesar de su paralelismo cualitativo,
nos presentan mundos distintos que de seguro habrán de merecer los más
variados comentarios. He aquí los nuestros:

* *

*Esa antigua tristeza *de José Borges

Por medio de un lenguaje sobrio y depurado, José Borges nos adentra
en el trepidante mundo de la ciencia ficción y de ahí al de la ficción en
pleno, cuando el personaje bíblico de Lázaro es traído como un elemento de
laboratorio. La ambición desmedida de unos científicos ha contagiado al
mundo con un virus que lo condenaría a su extinción y el cuerpo inmortal de
Lázaro les es útil para crear un antídoto salvador. El narrador se las
arregla para dentro de ese marco de rebosante ficción mostrarnos unos
personajes muy creíbles y afines con el perfil espiritual del hombre
moderno. Las pasiones humanas más burdas desfilan ante nuestros ojos con la
espontaneidad con que se manifiestan en el día a día que conocemos.

De otra parte, Lázaro, aún con el misticismo que acarrea su
procedencia, se acopla perfectamente al marco realista en que se le ha
encajonado. Es un Lázaro cínico, inescrupuloso y violento, que ha optado
por mantenerse al margen de la gente para poder vivir su interminable vida.
Lejos de glorificar al Dios todopoderoso que le ha concedido siglos de
vida, lo acusa de ignorar las penurias de los seres humanos que creó. Es
éste, tal vez, uno de los tópicos más brillantes de este trabajo. El
narrador se vale del personaje de Lázaro –que nos recuerda al Prometeo
Encadenado– para filosofar sobre una gama de conceptos existencialistas
perennemente presentes en las mentes más complejas y lúcidas del mundo
occidental.

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Manual del ciclista en San Juan, Puerto Rico

¿Tienes deseos de correr bicicleta, pero no te atreves? No soy un experto, pero desde hace tres años me traslado en bici por la ciudad. No he sufrido ni un rasguño. Bueno, unos cuantos en realidad, pero fueron al comenzar; nada graves. Pronto explicaré cómo sucedió.

Primero, hay que reconocer que la cultura del ciclismo en Puerto Rico no se considera común. Usar una bicicleta como método de transportación personal causará varias miradas de asombro e incredulidad. La situación se puede cambiar, pero como único se hace es al tomar las calles con la bicicleta hasta que comience a ser visto como algo normal. La ciudad capital no cuenta con carriles para ciclistas y los conductores están bajo la impresión de que las carreteras son de ellos y que tú, ciclista, estorbas. Hay quienes te gritarán, otros harán la “broma” de simular que te atropellan y otros más te tirarán con algo. Son una minoría, pero sucede de vez en cuando.

Lo primero que debe tener un ciclista, luego de la bicicleta, es un casco. Protege tu cabeza; es la parte más importante del cuerpo. Es cierto que ese tipo de casco te hace parecer a Gazoo, pero ¿en realidad prefieres perder la cabeza? En el único accidente que tuve, el casco me salvó de traumas a la cabeza. Lo uso siempre, por más corto que sea el trayecto.

El segundo consejo es que te mantengas en la calle. Las aceras de Puerto Rico apenas acomodan al peatón, mucho menos al ciclista. Eres un vehículo más, así que toma tu carril. Hora de contar lo del accidente supongo. Sucedió así: como comenzaba, aún tenía miedo del tráfico y los automóviles, así que me trepaba en la acera lo más posible. Aquí me di cuenta de las malas condiciones en las que se encuentran. Muy cerca de mi destino, quise treparme en la acera otra vez, pero había un tipo de canal de desagüe entre la rampa y la calle. La goma delantera cayó ahí y me viré hacia el frente. Caí de cabeza en la acera y me llevé algunos rasguños en los codos y las rodillas. Una señora en automóvil se detuvo para ver si necesitaba llevarme al hospital. Aturdido, le dije que estaba bien. Ha sido mi única caída y fue por no quedarme en la carretera.

Ya que corres en la calle, recuerda que debes obedecer las reglas de tránsito. Eres un vehículo más y quieres que se te trate igual que a los automóviles, ¿verdad? Pues, compórtate. No te comas el semáforo rojo y no vayas en contra del tránsito. Recuerda que los conductores estarán pendientes de los carros que van en la dirección correcta al momento de virar. Si vienes desde la derecha mientras ellos miran a la izquierda, te atropellarán sin querer. Se trata de Física sencilla, también. Chocar de frente es más fuerte que si te dan de espaldas. Además, el conductor tendrá más oportunidad de verte si te sigue.

Debes prestar atención también. No hables por teléfono, fumes o hagas otra cosa que no sea correr la bicicleta mientras estés en movimiento. Aunque parece una norma irreal, te sorprederás al ver que son muchos los ciclistas que lo hacen.

También debes mirar los rostros de los conductores, así sabrás si te han visto o no. Dale espacio a que tus reflejos funcionen, en caso de ser necesario. Si estás distraído, no tendrás oportunidad de evitar un accidente.

De noche, utiliza vestimenta o accesorios reflectores para que puedan verte en la oscuridad. Hay gorras y bandas que reflejan luz; una bombilla adicional tampoco estaría de más.

Lo más importante es no tener miedo, aunque siempre estés pendiente. Las calles son tuyas también, aunque mucha gente no lo quiera ver de esa manera. Si la cultura de ciclismo no existe, ¡atrévete a comenzarla!

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