Reseña: Un espejo en la selva

Novela de un secuestro

 

Ser rehén debe ser una experiencia terrible. Privado de su libertad y maltratado casi siempre, un ser humano se convierte en ficha de juego entre organizaciones, personas o naciones. Un espejo en la selva, la primera novela de Silverio Pérez, explora lo que es ser prisionero en tiempos de guerrillas.

portada_un-espejo-en-la-selva_silverio-perez-figueroa_201611092348El protagonista es un psicólogo puertorriqueño, llamado Efraín López. Este es secuestrado en Florencia, Colombia, una ciudad al sur del país, donde participa en un congreso profesional. Durante su estadía, una guerrilla lo secuestra y por los próximos cinco años vive en diferentes campamentos como prisionero de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). A lo largo de esta experiencia, Silverio Pérez incorpora a personajes históricos recientes como la exrehén Ingrid Betancourt y el expresidente Álvaro Uribe.

La historia se cuenta en fragmentos, desde el punto de vista de Mario, un narrador en primera persona, que es paciente del doctor en el presente de la novela. Este busca ayuda para lidiar con sus experiencias como soldado en la guerra de Irak. Los dos hombres, Mario y Efraín, entablan una amistad y terminan comparando experiencias traumáticas.

Poco a poco, la trama se revela. Sabremos cómo el psicólogo fue capturado y viviremos con él la vida cotidiana dentro de ese entorno de prisioneros y guerrillas. Sentiremos, además, la impotencia de los familiares (sobre todo, la incertidumbre de la esposa de Efraín), que se quedan a la espera de noticias de los rehenes.

Silverio Pérez recrea las situaciones por las que pasa el protagonista de manera reveladora y verosímil. Con inteligencia y concisión, logrará intrigar a los lectores, que ansiarán conocer cómo termina la historia. Tal vez una de los pocos desaciertos de la novela es que se suele abusar de los detalles sobre los personajes, los hechos o las costumbres. Sin embargo, Silverio Pérez lo compensa con la creación de personajes balanceados, que son interesantes por la complejidad de su carácter. Como muestra, el autor nos presenta a una Ingrid Betancourt, en ocasiones, comprensiva y simpática; en otras instancias, manipuladora y pedante.

Con esta primera obra de ficción, Silverio Pérez añade otro título a su biografía: el de novelista.

Un espejo en la selva

Silverio Pérez

Editorial Planeta, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en febrero 5 de 2017.

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Balzac a propósito de los padres

Un padre que brinda todo lo humanamente posible a sus dos hijas presumidas y otro que solo le provee lo más básico para subsistir a su única hija, a pesar de su gran riqueza: estos son dos personajes dentro de la obra de Honoré de Balzac, el escritor del siglo XIX.

 

El viejo Goriot

El primer sujeto es el Papá Goriot, de la novela epónima y una de las primeras grandes obras del escritor. Cuando lo conocemos, Goriot es un pobre diablo en una pensión en Montmartre. Es un hombre solitario, cuya casera se aprovecha de su ya casi extinta riqueza. Goriot hizo su fortuna en tiempos de escasez: cuando no se podía hacer pan en la Francia revolucionaria, se las ingenió para confeccionar pasta. Se casó, tuvo dos hijas y dedicó todo su ser a las dos criaturas. Mas, como mencionado, lo conocemos ya en el ocaso de la vida. Sus hijas son malagradecidas y solo lo visitan cuando necesitan dinero, a pesar de ambas estar casadas con ejemplares de la alta sociedad parisina. Son dos mujeres vanidosas, frívolas, que se conforman con su falta de felicidad tan solo por estar cómodas en sus vidas. Han calculado sus matrimonios para poder vivir bien, pero sin pasión. Sus maridos están en bancarrota o no les provee dinero para divertirse, según el caso particular. Tienen dominio sobre ellas, ya sea por titularidad o por dejarlas sin recursos económicos. Hasta aprueban o desaprueban de sus amantes pretendientes.

 

Para satisfacerlas y sentir al menos un poco de amor, Goriot vende sus pocas pertenencias cada vez que vienen a pedirle dinero. Tiene que cambiar de habitación en la pensión por falta de recursos. Cambia del piso más aclimatado a uno más frío; luego, morirá de neumonía. Sus hijas, ya sin razón para visitarlo porque no le queda ni un centavo, no logran ni despedirse de él por última vez. Goriot entabla una amistad con Eugene de Rastignac, un joven de provincia que desea introducirse en la sociedad parisina. Es iluso al comenzar, mas poco a poco perderá esa inocencia y aprenderá cómo es que se opera en la capital. Es el único que muestra compasión por Goriot y es quien lo acompañará en su lecho de muerte mientras le miente y le dice que sus hijas están allí, despidiéndose de él para que el viejo se vaya a la tumba con algún consuelo. Eugene sostiene una relación con una de las hijas de Goriot, pero las acciones de la mujer lo desencantan y se comporta como un hijo, más que las dos hijas del viejo.

 

Balzac quiere mostrarnos cómo el amor desmedido, sin disciplina y sin fomentar la independencia de los retoños pueden convertirlas en personas inútiles en el mundo. Es una crítica poco balanceada, sin embargo, ya que estamos hablando de una sociedad en la que la mujer era, para todos los propósitos, una posesión más del hombre. Balzac intenta, bajo su propia admisión, ser un mero observador, sin juzgar a sus creaciones, pero fracasa en el intento con estas dos jóvenes.

 

Si bien Goriot es un personaje patético, el viejo Grandet, padre de Eugenie Grandet, de la novela epónima, es todo lo contrario. Este es un hombre de negocios adinerado, que vive en una provincia en vez de la ciudad. Grandet es la avaricie encarnada, semejante al avaro de la obra de Moliere, pero sin la comedia. No quiere utilizar su dinero para médicos, comida ni comodidades básicas, como calefacción durante los meses invernales. Llega al punto en que los mismos lectores se cuestionan para qué quiere tanto dinero, si no piensa utilizarlo. Todo en su vida pasa a un segundo plano: la obtención de la riqueza es su único motivo de vida y piensa que debe ser lo único que motive a los demás también. No se arrepiente ni en su lecho de muerte.

El viejo Grandet fuerza a Eugenie a vivir cohibida del mundo exterior. A pesar de poseer una fortuna, el mero acto de conseguir mantequilla para presumir ante su primo, de quien se enamora locamente, requiere un esfuerzo y astucia. Sin embargo, la muerte de su padre y el maldeamores que le causa su primo luego de abandonarla por otra le brindan una fortaleza inesperada, tanto para los demás personajes como para los lectores, a la joven.

 

Balzac muestra dos personajes opuestos, cuyas acciones afectan directamente a sus hijas. Goriot muere por ellas, mientras que Grandet, aunque no se podría decir que no ama a Eugenie, ciertamente ama más al dinero. A la larga, Balzac ofrece dos visiones de padres diferentes, sin juzgar cuál sería mejor o peor. Ambos maltratan de cierta manera: uno con amor, el otro con avaricia. Todo parte de la Comedia Humana de su creador.

 

 

 

 

 

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Reseña: No a los unicornios

Conflicto por los unicornios 

Los unicornios son animales fantásticos que han inspirado un sinfín de cuentos, tirillas y canciones. Tanta ha sido su fama que hasta la cultura popular de internet se ha saturado con la imagen de estos animales, como panacea contra todo lo malévolo en el mundo. No a los unicornios, del puertorriqueño C. J. García, presenta la simpática perspectiva de un niño que está harto de estos animales mitológicos.

La trama gira alrededor de Juan José, un joven estudiante opacado por las hazañas escolares de Eugenia, su gemela fraterna. La hermana es muy inteligente y precoz, mientras que el protagonista es tímido, tiende a tartamudear cuando está nervioso y sufre de cierto grado de obesidad. Eugenia está obsesionada con los unicornios y decora todo lo que puede con ese motivo, hecho que ya harta a Juan José. Un día, los mellizos deben dar, en clase, un informe oral acerca de su animal favorito. Eugenia, por supuesto, desea hacer el suyo de los unicornios. Este tema es vetado inicialmente por la maestra, porque el unicornio no es un animal real. Juan José, por su parte, lucha con su timidez y su indecisión para escoger un animal como tema. El asunto se complica cuando el protagonista se topa con un animal muy extraño en su casa.

No a los unicornios es una historia de situaciones cotidianas y ocurrentes, en las que el autor logra construir personajes memorables, con personalidades muy bien definidas. Durante la trama, logra incorporar temas como el arte, la historia, la biología, y hasta la sicología, de una manera ágil, sencilla y eficaz. C.J. García nos cuenta una historia entretenida, en la que los lectores de todas las edades aprenderán algo y reflexionarán. Es una lectura fácilmente recomendable tanto para lectores principiantes, como para aquellos que, como yo, disfrutamos leer, aunque ya tengamos 44 años.

No a los unicornios

C. J. García

Ediciones SM, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en enero 29 de 2017.

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Reseña: El sonido de la ausencia

Frecuencias alternas

Cuando pequeño, las muertes de los personajes en las películas me traumatizaban. Como aún no sabía diferenciar entre la vida real y la historia que se desarrollaba en la pantalla, imaginaba que los actores se sacrificaban literalmente para lograr esas escenas de muerte. Por tanto, me confundía mucho cuando volvía a ver el mismo actor en otra película. No tardé mucho en conocer cómo funcionaba el asunto, pero hubo un periodo de confusión que no había revisitado hasta leer El sonido de la ausencia, del puertorriqueño Jesús A. Zambrana.

Es un libro difícil de catalogar, como el mismo protagonista admite en su momento. No es una novela, pues son narraciones diferentes, pero tampoco es un libro de cuentos normal, ya que se utilizan los mismos personajes en los escritos. En cierta manera, recuerda más a una producción musical conceptual, como los discos de rock de la década de los años setenta, en que los temas guardan relación, pero no necesariamente comparten una continuidad. Los protagonistas son las encarnaciones de Ignacio y Milenia, siempre enamorados. En los relatos, casi siempre sufren la pérdida el uno del otro. En varios de ellos, Ignacio está al borde del suicidio debido a la muerte de Milenia, mas en cada uno de ellos se encuentra en situaciones distintas. En una historia, lo asaltan; en otra, conversa con la muerte disfrazada de su esposa. La mayoría de los escritos son de corte fantástico, mientras otros tienen rasgos de ciencia ficción o de situaciones cotidianas. Sin embargo, todos utilizan la música como elemento común. A veces, es una canción de los Rolling Stones que ayuda a mover la trama; en otras, Gustavo Cerati es la figura central, y en otras, la acción se da dentro de un ambiente musical.

Sin duda, El sonido de la ausencia es un libro fuera de lo normal. Contiene buenas historias y su lectura entretiene, aunque la prosa tiende a ser demasiado rebuscada en ocasiones. Al final, los lectores habrán vivido las aventuras y las tragedias de Ignacio y Milena una y otra vez, lo que los dejará con una sensación algo extraña. Aunque el sacrificio continuo de estos personajes los desconcierte, no hay alarma: se permite en la literatura.

El sonido de la ausencia

Jesús A. Zambrana

Edición de autor, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en enero 22 de 2017.

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Reseña: Rastros de sombra en la arena

Cuentos variados

Pactos faustianos, intrigas de la antigua Roma, misterios en China y hasta un viaje onírico en Morovis son solo algunos de los temas en el libro de cuentos Rastros de sombra en la arena, del autor dominicano, radicado en Puerto Rico, Luis Alejandro Polanco.

El volumen se compone de trece cuentos; algunos han ganado o han sido menciones en diferentes certámenes o han sido publicados en revistas literarias. Varios son de corte detectivesco o que encierran algún misterio dentro de sus páginas, como “Magia conyugal”, que relata los hechos de la desaparición de una ayudante de un mago ruso, mientras que “La luna como testigo” juega con la rencarnación y un homicidio sin resolver en China. “La confesión”, “El enigma” y “Holy Writ” son otros tres cuentos que relatan misterios. El primero cuenta los hechos tras el envenenamiento de un cura y una novia, cuya boda se ha interrumpido, mientras que el segundo es una búsqueda de tres hermanos por resolver un acertijo dejado por el padre y ganarse una herencia cuantiosa. Por último, el tercero es un caso de persona desaparecida con destellos fantásticos y una alusión al escritor argentino, Jorge Luis Borges.

La vena fantástica se explora en algunos de los demás cuentos, como “Volver a empezar”, que juega con el mito de Eva y la serpiente, y hasta está diagramado en dos columnas, además de estar dividido en versículos, como en la Biblia. Otro es “Más allá del bolígrafo”, que cuenta de un trato de dar la vida por el éxito literario, al estilo de Fausto. El tomo, además, cuenta algunas historias más cotidianas, como “La sombra en Alcalá” y “Sospechas mutuas”, que, respectivamente, tratan de una joven dominicana loca por viajar a España y una pareja que se investiga entre sí para descubrir sus infidelidades. Por último, “En primera fila”, narra el conflicto de un comediante para hacer reír a un solo miembro de la audiencia que rehúsa hacerlo, a pesar del agrado de los demás en la sala.

Rastros de sombra en la arena es una colección variada para aquellos que disfruten de cuentos de misterio, ironías y reflexiones.

Rastros de sombra en la arena

Luis Alejandro Polanco

País Invisible Editores, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en enero 15 de 2017.

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Reseña: Metiendo caña

La ruta del pitorro

Recuerdo muy bien la primera vez que lo probé. La cañita, o pitorro, se me presentó en una fiesta de Reyes hace más de veinte años. Era un licor suave y dulce, pero potente, cuyos efectos no advertí hasta regresar a mi casa. Sabía de los mitos, las leyendas y las advertencias alrededor de este ron, elementos que probablemente influyeron en que me tomara el pitorro sin pensar en posibles consecuencias. Desde aquella vez, tal vez he vuelto a probarlo dos o tres veces más, a lo sumo (prefiero mantenerme al margen de efectos impredecibles). Precisamente, de la historia del pitorro, sus mitos y su estatus actual trata la crónica Metiendo caña, del periodista Luis Trelles, publicada como parte de la serie Literatura Hoy del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Contada con atención a los detalles descriptivos, el periodista nos paseará por el mundo clandestino de este ron, que a pesar de que ahora se consigue en los supermercados promocionado como “ron artesanal”, aún se mantiene su tráfico ilegal. Según el autor, su estatus ante la ley es, posiblemente, su principal atractivo, además de su sabor y potencia.

Por medio de descripciones vívidas, Trelles nos llevará de la mano por mogotes de piedra caliza y caminos prácticamente secretos. Será difícil no vivir con el autor su investigación, pues logrará hacernos sentir parte de sus andanzas por la Isla. Así conoceremos quiénes destilan y curan con fervor artístico “el agua de mangle”, como también se le llama. Presenciaremos el proceso de confección en alambiques escondidos y degustaciones de pitorro secretas. A la vez, el autor nos enseñará la historia detrás de nuestra bebida nacional, nos dirá cuál es la posición de las autoridades (tanto hoy como en el pasado) e intentará explicar cuál es nuestra actitud al respecto.

Metiendo caña es una muestra de cómo una perspectiva fresca hacia un tema que tal vez no agrade a todos (existen abstemios en Puerto Rico, aunque usted no lo crea) puede generar interés por las virtudes de la narración. Es un libro que se puede recomendar sin reservas.

Después de esta crónica, ¿probaré el pitorro este año? Creo que sí… Me arriesgaré.

Metiendo caña

Luis Trelles

Editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en enero 8 de 2017.

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Reseña: De fronteras

Viaje por lo absurdo

Tal vez, la narración que mejor ejemplifica el hilo conductor de esta colección de cuentos titulada De fronteras, de la escritora salvadoreña Claudia Hernández, es “Lázaro, el buitre”. El cuento trata de un buitre que se ha hecho muy popular en la comunidad en que vive. Hace los mejores chistes, es muy amable y todo el mundo quiere conversar con él. Sin embargo, de vez en cuando, se le hace difícil esconder su naturaleza de ave de rapiña, especialmente en los funerales o cuando ordena carne en un restaurante. No deja de ser un buitre: tiene alas, vuela y hasta se comporta como uno, pero es capaz de hablar y compartir con los seres humanos con los que convive. Los demás cuentos de esta colección son así de absurdos.

Su cualidad absurda, sin embargo, no es un defecto. Al contrario, es lo que hace la colección memorable. Quienes hayan leído a Franz Kafka y a Felisberto Hernández se sentirán familiarizados con el estilo de Claudia Hernández. Sus cuentos logran tejer lo absurdo con lo cotidiano de manera muy eficaz. La autora tiene una prosa sencilla con la que narra claramente lo que sucede. Los lectores tendrán la oportunidad de interpretar los cuentos, sin la necesidad de descifrar qué pasa en ellos.

Además del cuento mencionado antes, otro que merece mención es “Hechos de un buen ciudadano”, que trata de un hombre que intenta encontrar a quién darle el cadáver de una mujer que aparece en su apartamento. Otro muy bueno es “El ángel del baño”, sobre una conversación entre una mujer y una niña que desea cuidar de un ángel que habita el baño de la casa. Resaltan, además, “Un demonio de segunda mano”, que es medio faustiano, pero absurdo; y “Manual del hijo muerto”, que es un cuento trabajado como un manual de instrucciones. A pesar de mi inclinación por estos que menciono, todos son de gran calidad literaria.

Si desea sumergirse en un baño literario absurdo, De fronteras, seguramente, cumplirá ese deseo.

De fronteras

Claudia Hernández

Trabalis, 2016

Esta reseña se publicó en El Nuevo Día en diciembre 11 de 2016.  

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Reseña: ¡Achú, achú, Pirulo!

Conciencia ambiental

 

Cuando era niño, no recuerdo haber leído muchos cuentos relacionados con el ambiente y la importancia de su protección. Los cuentos de mi infancia más bien se centraban en cuándo llegaría papá del trabajo o la importancia de hacerles caso a los padres. Si el tema era sobre los animales, se centraban en que estos existían para ser mascotas, comida o herramientas de trabajo, y todos los recursos del Planeta eran para ayudar a nuestro desarrollo. Por ejemplo, los árboles eran para fabricar papel y los caballos para correr. Es esa misma actitud la que ha causado que el calentamiento global sea hoy el peligro más grande para la humanidad y que con cada día que pase existan más especies en peligro de extinción. Por tanto, la existencia de libros e historias como ¡Achú, achú, Pirulo!, de la puertorriqueña Pamy Rojas, son una manera útil y eficaz de crear conciencia en nuestros infantes (y tal vez algunos adultos más tercos).

La historia, ilustrada por Christibiri López, trata acerca del manatí Pirulo, que acude al doctor Delfino porque está enfermo. El médico lo examina y, además de encontrarle una herida en una aleta provocada por las aspas del motor de un bote, determina que padece de una pulmonía. La cura para Pirulo será viajar a aguas más cálidas y despobladas por humanos, ya que estos fueron los responsables de causar que el manatí viviera en temperaturas bajas, alejado de los ruidos de los botes.

¡Achú, achú, Pirulo! presenta una trama sencilla, con pocas complicaciones, que más bien muestra cómo las acciones del ser humano en el ambiente afectan a las criaturas marinas, no solo por la contaminación, sino por simplemente intervenir. Además, ilustra la naturaleza y las características fisiológicas de estos mamíferos acuáticos que tanta atención han captado en tiempos recientes.

Una de las grandes injusticias que se le hace a la literatura infantil es que quienes la juzgan y evalúan no son niños. En este caso, el libro ha sido juzgado favorablemente por mi hija de tres años, ya que ha pedido que se le lea un sinnúmero de veces. A juzgar por el interés y las preguntas que ha provocado en ella, estoy seguro de que se lo recomendaría sin reservas a sus contemporáneos. En este caso, su opinión cuenta más que la de cualquier adulto.

¡Achú, achú, Pirulo!

Pamy Rojas

EDP Infantil Editorial, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en diciembre 4 de 2016

 

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Reseña: Pirate Utopia

Piratas futuristas

¿Qué pasaría si se le diera poder político a un poeta? ¿Cómo implementaría su visión de lo que debería ser el mundo a tono con su propuesta artística? Estas dos preguntas se intentan contestar en la novela corta Pirate Utopia, del escritor de ciencia ficción Bruce Sterling. En esta obra, Sterling trabaja la fantascienza, una vertiente de origen italiano que se nutre del futurismo de las vanguardias literarias de principios del siglo XX.

La novela comienza en Fiume, hoy Rijeka, a unos ciento cincuenta kilómetros al este de Venecia. Al final de la Primera Guerra Mundial, tanto Italia como Yugoslavia reclamaban Fiume, aunque al final se le cedió a Yugoslavia. El poeta italiano Gabriele d’Annunzio, con un pequeño y raquítico ejército y el don de la palabra, ocupó esta ciudad en 1919 y declaró la Regencia Italiana de Carnaro a partir de 1920. Es, luego de este momento, que se ubica la historia de la novela, en la que el autor trabaja una historia alterna de lo que sucedió en esta ciudad. Sterling utiliza el personaje de Lorenzo Secondari, un ingeniero pirata, como el agente catalítico que cambiará la historia como la conocemos (o desconocemos, pues lo que sabemos de los hechos solo se trabaja en la historia “oficial” como datos curiosos o prácticamente desconocidos). La misión de Secondari será vivir en un mundo inspirado por los conceptos del futurismo: ir hacia el futuro borrando del mapa el pasado, a tiro y torpedazo limpio.

En este mundo de “¿qué pasaría si…?”, los lectores se toparán con personajes históricos, como Hitler, Goebbels, Mussolini y Houdini. También, verán cómo se afectaría la historia si algunos hechos no hubiesen pasado como en efecto sucedieron.

El autor cuenta la novela por medio de capítulos cortos, en los que logra ambientar bien el escenario complejo en que se desarrolla la trama. Con el uso de repeticiones y lenguaje sencillo, les da voz a poetas vanguardistas que recitan poesía, usan drogas y luchan hasta la muerte por sus ideales.

Es una lectura interesante con un final no tradicional. Juega con elementos del pasado dentro de un contexto que muy bien podría aplicar a nuestra era contemporánea en algunos aspectos. Parte de lo que la hace interesante es que forzará a los lectores a averiguar cuál fue la verdadera historia y cómo se desdobla en la novela. Aunque tal vez no sea del agrado de todo tipo de lector, invita a probar las aguas de estos piratas ingenieros que desean traer el futuro a como dé lugar, sin importarles que sea con bombas y balas.

Pirate Utopia

Bruce Sterling

Tachyon Publications, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en noviembre 27 de 2016.

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Reseña: En el reino de la Garúa: primera jornada

Microcuentos a plenitud

 

La literatura puede ser mágica. Por medio de ella, podemos hacer que el Quijote de Cervantes comparta una lengua común con Sherezada de las Mil y una noches. A la vez, podemos lograr que Sherezada tenga cierto parentesco con Gregorio Samsa de “La metamorfosis” y con Zeus e Ícaro de la mitología griega. Todos estos personajes e historias se hablan entre sí en diversas obras alrededor del mundo y también en En el reino de la Garúa: primera jornada, un libro de microcuentos del autor puertorriqueño Emilio del Carril.

El libro contiene más de cien microcuentos dentro de un marco narrativo común. La plaga ha azotado al mundo y el único refugio es el reino de Garúa. Para entrar, hay que contar cien cuentos o sufrir las consecuencias a manos de una reina despiadada, que se inclina por la decapitación como método de castigo.

La narración principal la cuenta el “protagonista” y esta narración enmarca los demás cuentos. Los cuentos se interrumpen de vez en cuando con los pensamientos del protagonista acerca de la situación por la que atraviesa.

Como es típico de este género, muchos de los cuentos utilizan personajes y situaciones conocidos para así establecer una familiaridad inmediata en la mente de los lectores. Aquí conversarán con los lectores mitos judeocristianos y griegos, personajes literarios antiguos y recientes, y juegos de palabras, en relatos que no exceden una página (con solo una excepción) y a veces no son más largos de una oración. Son narraciones ligeras que apelan por su brevedad y efecto irónico.

El libro está hermosamente diagramado e ilustrado por Julio García Rosado. Se nota un esfuerzo inmenso por producir un objeto de lectura estéticamente placentero, que contribuya a mantener el sentido mágico de la obra, no solo por su contenido, sino por su apariencia. En el reino de la Garúa: primera jornada es un libro que les gustará a lectores casuales, a coleccionistas bibliófilos empedernidos y a aquellos que buscamos la magia en lo que leemos.

 

En el reino de la Garúa: Primera jornada

Emilio del Carril

País Invisible Editores, 2016

Esta reseña se publicó en El Nuevo Día en noviembre 20 de 2016.

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