Presentación de Los Documentados

Anoche presenté la novela de Yolanda Arroyo, Los Documentados, en La Tertulia de Río Piedras. Fue una actividad muy amena y me consta que la autora estuvo muy contenta con lo que dije (me llamó a las 6:00 a.m. para decírmelo).
Como varias personas preguntaron si había forma de que pudieran leer lo que dije, decidí publicarlo aquí.
Cuando me envíen fotos de la actividad, las incluiré aquí.

Actulización (8/4/2006): En la página de Yolanda pueden ver algunas fotos.

Buenas noches.

Mi nombre es José Borges, y tengo el honor de presentar la novela de Yolanda, Los Documentados.

Cuando uno considera que la señora Arroyo Pizarro pudo conseguir a un autor reconocido, como Luis López Nieves o Mayra Santos, para hacer esto, el honor es aún mayor.

Es una presentación tardía, ya que el libro salió el año pasado. Como si hubieran realizado una fiesta y la novela estuviese escondida en una esquina, mirando todo lo que pasaba. Entonces, pasan las horas y te la presentan, y te preguntas cómo pudieron llamar esto una fiesta sin su presencia.

Así que, esto es más celebración que presentación; pero no creo que nadie objete el hecho.

Dicho esto, quiero tomar un momento para hacer una confesión pública: estoy muerto de envidia. Sí: envidia.

No sólo porque haya publicado su libro (algo que muchos aquí quisieran poder decir), sino también porque te hace pensar, reflexionar, considerar otros puntos de vista, sentimientos o acciones que muchos narradores no logran.

No sólo lo hace con su primera novela, sino que, ¡lo hace desde el título de su primera novela!

Recuerdo que, cuando escuché el título por primera vez, por alguna razón (tal vez porque soy malísimo con esto de nombres y títulos… apenas recuerdo los títulos de mis cuentos), por alguna razón la llamaba Los indocumentados. Peor, cuando se la mencionaba a la autora, lo hacía con el título incorrecto.

Todavía me pregunto por qué no nunca me corrigió… a lo mejor porque no fui el único que cometió el error.

Pero, dado el tema de la trama, es un error fácil de comprender. Gran parte gira entorno a los inmigrantes dominicanos que llegan a nuestra isla. Palabra denigrante, ¿no? Indocumentado. No tendrán documentos, pero, gracias en parte a esta novela, no se puede decir que no han sido documentados.

Un juego de palabras desde el título. Envidia: 1 José: 0.

Tal vez esté equivocado, pero creo que es la primera obra de narrativa que trabaja el tema desde ese punto de vista. Hay varios autores que han jugado con el tema del inmigrante a otro país, o del puertorriqueño como inmigrante. Sin embargo, no recuerdo ninguna en la que nosotros seamos el país destinatario.

Tema fértil, aunque difícil; posiblemente controversial. Envidia: 2 José: 0.
Entonces, gracias a una gran labor investigativa, la autora nos presenta varias facetas de este fenómeno. Incluye desde el racismo ignorante que creamos, hasta el mercado negro que se forma no sólo al transportar gente a Puerto Rico, sino al transportarlos por la Isla y, en ocasiones, convertirlos en documentados.

Todo entorno a la vida cotidiana de Kapuc, su hermano Vito y su madre, Karen; una familia que se enfrenta a los problemas de la cotidianidad, tan conocidos para nosotros; la lucha de la madre sola; el descenso del hijo al bajo mundo… todo documentado por Kapuc, la protagonista de la obra. Hacen de esta novela un reflejo interesante y bien logrado sobre la realidad de esta sociedad.

Investigación relevante: Envidia: 3 José:0.

Yolanda crea una protagonista adorable, especial. Utiliza un punto de vista casi mágico cuando narra desde la perspectiva de Kapuc. Logra transmitir la falta del sentido de la audición en la niña de manera convincente.

Envidia: 4 José: 0.

Crea un pueblo ficticio tan verosímil, que me hizo dudar sobre su inexistencia.
Envidia: 5 José: 0.

Podría seguir el resto de la noche enumerando las razones por las cuales me causa envidia esta novela. Pero es envidia de la buena, de la que nos inspira a nosotros, la nueva generación de autores puertorriqueños, a aceptar el reto y buscar cómo darnos a conocer… y a respetar.

En verdad no es envidia lo que siento; es admiración.

Hay un hecho que me aterroriza: Sólo 10% de los autores publicados pueden subsistir escribiendo exclusivamente. Y sospecho que el porcentaje de autores puertorriqueños que viven de la escritura es mucho menor. Trabajan como profesores, abogados, educadores, estudiantes, coordinadores… lo que sea. Esto les indica que autores como Yolanda no escriben para vivir… vivimos para escribir.

Requiere valentía, confianza, esfuerzo, dedicación y talento para escribir una obra como ésta. Así que, le doy las gracias a Yolanda por compartir su novela con nosotros. Espero que algún día también podamos vivir de la escritura. Así podrás agraciarnos con más novelas. Espero que de ahora en adelante utilices el título de Escritora donde quiera que vayas. Eso de Instructora Educativa es tu trabajo a tiempo parcial, si acaso.

Aunque dije que esto era más celebración que presentación, vale la pena seguir al menos un protocolo:
Novela de Yolanda Arroyo Pizarro, te presento al resto del mundo; querido público, les presento a Los Documentados.

Muchas gracias.

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