Llegar al final de una novela

Los que me siguen en Twitter sabrán que terminé la novela que llevaba tres años escribiendo. No será larga; la cantidad de tiempo que me tomó se debió a diferentes contratiempos. Mi disco duro se suicidó y perdí todo lo que había escrito luego de casi un año. Luego, comencé la promoción de Esa antigua tristeza, hubo varios proyectos que pagaban de inmediato, impartí clases en universidades… y así por el estilo. A veces llegaba a mitad, dejaba de escribir por unas semanas en lo que hacía otra cosa y regresaba a un escrito que no conocía ya. La versión que terminé fue la séptima.

Me funcionó llevar un registro de la cantidad de palabras que escribía cada día, con todo y fecha. Los días que no anotaba algún progreso me hostigaban la conciencia. En dos meses y medio pude al fin sacar de mi cabeza la historia que quería contar.

Ahora comienzo el próximo paso: la revisión. Primero, leo la novela para ver qué funciona o no. Luego, reviso o reescribo lo que haya que cambiar. Una vez esté contento con la historia y la trama, lo ve mi editora, quien es mi esposa. Ella se encarga de corregir mis burradas ortográficas y gramaticales. También me dará su opinión de la novela. Tal vez me siente a reescribir algunas partes otra vez. Una vez pasa el cedazo de mi editora, le envío la novela a dos o tres amigos que me darán una opinión honesta de mi novela. La honestidad aquí es esencial. Si hay algo que no funciona, es mejor saberlo antes de publicarla.

Cuando esté completamente seguro de que es algo que puedo publicar, decidiré cómo publicarla. Hoy día hay más opciones que cuando terminé mi primera novela. Ya decidiré cómo abarcar esa situación. Mientras tanto, me entretengo buscándole un título a la novela.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 10.0/10 (3 votes cast)
Share

Decadencia en el siglo XXI

Hoy Santurce amaneció sin energía eléctrica porque alguien le robó el cobre a una subestación de electricidad en el área. Los pillos venderán ese cobre por una miseria para sufragar su adicción, mientras que un área significante del área metro se quedará sin luz por el resto del día, si tienen suerte. Un acto de vandalismo sencillo costará una suma significante de dinero a los empresarios y negocios de la zona, especialmente a los pequeños negocios que no tienen plantas eléctricas. Imagínate una acción semejante en Palo Seco, una de las centrales de energía más grandes en la isla. ¿Me pregunto si ese cobre terminará en una de las construcciones que se llevan a cabo en el área o si los peristas lo comprarán para venderlo junto a las cámaras, computadoras y podadoras robadas en los programas mañaneros del País?

Por otro lado del país, el departamento de Justicia reconoció que la Policía manipula las estadísticas, para sorpresa de nadie, pero no puede hacer nada al respecto. Aparentemente entre todas las leyes que tenemos no existe una que tenga que ver con la falsificación de documentos públicos. No debe sorprender, ya que aquellos que escriben las leyes son los primeros en quebrarlas.

Mientras tanto, se nos exige pagar más impuestos cada día. Nuestras carreteras siguen igual de destruidas. Las agencias del gobierno son igual de ineficientes, mientras que la procuración de permisos y patentes no ocurre sin sobornos llamados “gestiones”. El autobús tarda más de una hora en llegar, y el servicio más básico de transporte colectivo, el ferry, no sirve ni en Culebra, Vieques ni Cataño.

Es demasiado fácil ejercer un cargo público en Puerto Rico. No se requiere ningún tipo de destreza útil para la sociedad ni conocimiento alguno de cómo resolver problemas básicos. Si encierras nuestros legisladores para que tomen un examen de aptitud, la mitad insistirá en que es inconstitucional, mientras que la otra mitad utilizará su poder para ajustar el resultado a su favor.

¿Cuánto más aguantará el pueblo? Pensar en esa respuesta trae escalofríos cuando consideras que hemos soportado el coloniaje por siglos.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.5/10 (2 votes cast)
Share