Reseña: Dead Pig Collector y Twittering From the Circus of the Dead

Esta reseña se publicó originalmente en la sección Tinta Fresca del periódico El Nuevo Día el 25 de agosto de 2013.

Pequeñas entregas digitales

por José Borges

El cuento se encuentra en un periodo de transición en torno a cómo llega a las manos de los lectores. Cada día hay menos revistas impresas y, las que hay, pocas veces llegan a un público masivo de lectores. Para llegar a un público más amplio, cobrar por sus cuentos y tener mayor control de sus textos, los autores han decidido distribuir sus obras más cortas por medio de publicaciones digitales a cambio de un dólar como pago. Este es el caso de “Dead Pig Collector”, del británico Warren Ellis, y “Twittering from the Circus of the Dead”, del estadounidense Joe Hill. Aunque no es la primera vez que se publica un cuento de manera digital al precio de un dólar, estos dos autores se distinguen del resto por tener cierto renombre comercial, ya que sus obras han formado parte de la lista de los más vendidos creada por The New York Times.

Dead Pig CollectorEl relato de Ellis trata de un asesino profesional, cuya especialidad es desaparecer los cuerpos de sus víctimas. Un trabajo en la ciudad de Los Ángeles se complica cuando conoce a alguien interesado en su trabajo. La narración resulta interesante en la manera en que muestra la personalidad que ha de tener un protagonista sicario, aunque la trama no sea del todo sorprendente. Es un cuento entretenido y memorable por la manera en que describe el proceso para deshacerse de un cadáver.

La narración de Joe Hill, por su parte, utiliza una estructura interesante: todo se cuenta por medio de mensajes en una cuenta de Twitter. Es una narración en primera persona dividida en segmentos de no más de 140 palabras, en la que una adolescente rebelde atiende un circo macabro con el resto de su familia. Es un cuento de terror de trama convencional, contado de manera novedosa.

Twittering from the Circus of the DeadSin pretensiones literarias, sino a modo de entretenimiento, ambas narraciones atienden a un público dispuesto a leer en un aparato electrónico. El tiempo dirá si este será el futuro de la distribución del género del cuento; mientras, es interesante observar el proceso de experimentación.

jose.borges.escritor@gmail.com

 

 

“Dead Pig Collector”, Warren Ellis

FSG Originals, 2013

“Twittering from the Circus of the Dead”, Joe Hill

William Morrow, 2013

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Reseña: The Ocean at the End of the Lane

Esta reseña se publicó originalmente en la sección Tinta Fresca del periódico El Nuevo Día, el domingo 30 de junio de 2013.

Misterios de la infancia

Por José Borges

Los niños suelen imaginarse horrores ocultos en cada recoveco oscuro de sus vidas: el espacio sin luz debajo de la cama, el armario entreabierto o el pasillo en tinieblas. The Ocean at the End of the Lane, del británico Neil Gaiman, juega con los terrores de la infancia desde la perspectiva de un adulto.

The Ocean at the End of the LanePor motivo de un funeral, el protagonista regresa al pueblo rural inglés donde se crio. En ese viaje visita la charca que está al final del camino donde una vez estuvo su casa de infancia. La escena le trae recuerdos de los terribles eventos de una noche que por alguna razón había olvidado y de una niña que llamaba el charco su océano. A lo largo de la narración, reviviremos los recuerdos fantásticos de un mundo mágico que se esconde a plena vista.

Con una prosa concisa, Gaiman logra un tono adulto sin perder el punto de vista infantil del personaje. Los sucesos que ocurren en el transcurso de la novela son terribles, más aún cuando se perciben desde el punto de vista del niño de siete años. El autor crea su propia mitología y reglas para su mundo de fantasía, donde las hadas existen y tal vez conviven como si fueran nuestros vecinos. De la misma manera, los monstruos aparecen con ritos y contratos antiguos que se llevan a cabo ingenuamente.

A pesar de la acción casi continua de la trama, la novela contiene pasajes con profundidad en sus diálogos y cierta filosofía que hacen reflexionar acerca de cómo el individuo trabaja con la adultez y la niñez. Es una lectura semejante a las novelas de horror del escritor estadounidense Stephen King, pero con una filosofía y visión de mundo más nostálgica que terrorífica. Gaiman nos ofrece una historia activa y joven, repleta de todos los miedos de la infancia.

 

The Ocean at the End of the Lane

Neil Gaiman

Harper Collins, 2013

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Manifestación sorpresa

Lo que ha ocurrido hasta la fecha:

http://dialogodigital.com/index.php/Estudiantes-trasladan-protestas-al-Capitolio.html?sms_ss=twitter&at_xt=4d41b65b5fe6c54b,0

Tal y como en Tunisia, Egipto, Inglaterra e Irán, esta manifestación se organizó en parte por las redes sociales como Facebook y Twitter. Son una herramienta más, que podría ser usada por el Gobierno también, pero la historia reciente demuestra que son lentos en adaptarse.

El fenómeno del Open Source Warfare, según descrito por John Robb en Global Guerrillas, es una realidad que no se puede negar. Hoy publicó un mensaje entre un manifestante de Tunisia a los de Egipto con instrucciones de cómo luchar efectivamente contra las fuerzas de choque.

JOURNAL: Example of Open Source Tactical Innovation

Via Twitter:  @ramboza: A message from a Tunisian to Egypt http://twitpic.com/3tq3bt and http://twitpic.com/3tq3f6

Las protestas en Puerto Rico no cesarán pronto. Ahora son los estudiantes y tan pronto como febrero podremos esperar algún tipo de manifestación de parte de los empleados de AAA (Autoridad de Acueductos y Alcantarillados). Luego serán los maestros del sistema de Educación y no me sorprendería si la misma Policía se une a las protestas.

Las crisis presupuestarias en los gobiernos, tanto mundiales como de los EEUU, se han propagado. En un país como Puerto Rico, donde el Gobierno exige impuestos, pero no ayuda a quien los paga, la gente comienza a sublevarse según ven cómo sus salarios, pensiones, seguros médicos y derechos disminuyen con cada día que pasa. La respuesta del Gobierno es la Policía y su Fuerza de Choque, pero uno se pregunta qué pasará cuando a esos agentes del Orden no se les pague por las horas de trabajo. Además de la Guardia Nacional y los narcotraficantes, la Policía son los que poseen armas. Esa receta no perfila bien.

Nuestros políticos son solo eso: politicos, no  líderes. Basta con ver legislación que impulsa la celebración de Fulano de Tal, vecino de algún senador. No hay interés en desarrollar un Puerto Rico auto sostenible, que no importe un ochenta por ciento de lo que consume. Solo se busca perpetuar la clase política, sin importartancia a  la calidad de vida de los ciudadanos.

Entre más nos tardemos en darnos cuenta, peor será el periodo de ajuste.

Pues, no. No preveo un futuro muy tranquilo que digamos. Interesante, pero intranquilo, como es de esperarse de un nuevo siglo.

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