{"id":2951,"date":"2018-01-11T08:13:05","date_gmt":"2018-01-11T14:13:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elblogdeborges.com\/?p=2951"},"modified":"2018-01-11T08:13:05","modified_gmt":"2018-01-11T14:13:05","slug":"resena-rendicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elblogdeborges.com\/?p=2951","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Rendici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Estragos de guerra<\/strong><\/p>\n<p>Las novelas de guerra tienden a tratar asuntos tristes y deprimentes. Al abordar los horrores que se sufren durante actos b\u00e9licos, los personajes mueren de maneras inesperadas y traum\u00e1ticas. Adem\u00e1s, casi siempre somos testigos de todo tipo de acto inmoral en que se involucran los protagonistas y dem\u00e1s personajes de la historia. <em>Rendici\u00f3n<\/em>, la novela ganadora del premio Alfaguara en 2017, aunque es narrada dentro de un entorno de guerra, no podr\u00eda catalogarse como una novela b\u00e9lica.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elblogdeborges.com\/resena-rendicion\/al26860-rendicion-indd\/\" rel=\"attachment wp-att-2952\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2952\" src=\"https:\/\/www.elblogdeborges.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Rendicion-189x300.jpg\" alt=\"\" width=\"189\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.elblogdeborges.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Rendicion-189x300.jpg 189w, https:\/\/www.elblogdeborges.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Rendicion-scaled-600x954.jpg 600w, https:\/\/www.elblogdeborges.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Rendicion-768x1221.jpg 768w, https:\/\/www.elblogdeborges.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Rendicion-644x1024.jpg 644w, https:\/\/www.elblogdeborges.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Rendicion-scaled.jpg 1610w\" sizes=\"auto, (max-width: 189px) 100vw, 189px\" \/><\/a>No sabemos cu\u00e1l es el pa\u00eds en guerra ni con qui\u00e9n este se pelea. Sin embargo, se infiere que se trata de Espa\u00f1a en alg\u00fan futuro pr\u00f3ximo. Esa imprecisi\u00f3n de espacio les ser\u00e1 familiar a quienes conocen <em>1984<\/em>, de George Orwell. En esta historia tampoco se menciona d\u00f3nde ocurre la trama, pero es bastante evidente que se ubica en la Inglaterra de alg\u00fan futuro cercano.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los ojos del protagonista, cuyo nombre jam\u00e1s se revela, los lectores vivir\u00e1n las experiencias que sufre este personaje, debido a la guerra que arropa el pa\u00eds. Debido al avance del enemigo, nuestro protagonista debe abandonar su comarca junto con su esposa (jam\u00e1s nombrada) y con un hijo que adoptaron, aparentemente refugiado. A este hijo lo llaman Julio. Los \u00fanicos otros dos personajes con nombre propio en la novela son los hijos por sangre de la pareja, pero solo sabemos de ellos por referencia del narrador, porque son soldados y no se sabe de ellos. El exilio forzado los llevar\u00e1 hasta una ciudad transparente que se ha construido con el prop\u00f3sito de recibir a los refugiados.<\/p>\n<p>La llegada a esta ciudad absurda \u2014donde todo es transparente, no hay olores y nunca es de noche\u2014 completa la segunda mitad de la novela. Aqu\u00ed los personajes deben ajustarse a este lugar que, a todas luces, es un para\u00edso ut\u00f3pico, donde nadie se queja y todos est\u00e1n conformes. En este lugar se ejerce una democracia perfecta: provee la salud y la nutrici\u00f3n ideal, y la composici\u00f3n social de clases no existe. Eventualmente, nuestro protagonista se dar\u00e1 cuenta de que la actitud placentera de todos, incluso la de \u00e9l, es producto de un elemento oculto en la ciudad.<\/p>\n<p><em>Rendici\u00f3n<\/em> presenta una situaci\u00f3n y un protagonista interesantes. Combina elementos estil\u00edsticos de la literatura kafkiana y, como mencionamos ya, orweliana. Es una combinaci\u00f3n de novela de guerra y de intriga, dividida en partes. Es entretenida, a pesar de su paso lento y su tendencia a ser repetitiva, en ocasiones. Sin embargo, el final, aunque adecuado, carece de astucia y no satisface del todo.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"width: 120px; height: 240px;\" src=\"\/\/ws-na.amazon-adsystem.com\/widgets\/q?ServiceVersion=20070822&amp;OneJS=1&amp;Operation=GetAdHtml&amp;MarketPlace=US&amp;source=ss&amp;ref=as_ss_li_til&amp;ad_type=product_link&amp;tracking_id=elblogdeborge-20&amp;marketplace=amazon&amp;region=US&amp;placement=B06Y2RLYNC&amp;asins=B06Y2RLYNC&amp;linkId=6d91407a322ca25141049c6cd99d6dec&amp;show_border=true&amp;link_opens_in_new_window=true\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><br \/>\n<em>Rendici\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Ray Loriga<\/p>\n<p>Alfaguara, 2017<\/p>\n<p><em>Esta rese\u00f1a se public\u00f3 originalmente en <\/em>El Nuevo D\u00eda<em> en julio 2 de 2017.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estragos de guerra Las novelas de guerra tienden a tratar asuntos tristes y deprimentes. Al abordar los horrores que se sufren durante actos b\u00e9licos, los personajes mueren de maneras inesperadas y traum\u00e1ticas. 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