El precio que pagó la poeta
La literatura suele exigirles un alto precio a quienes intentan crearla. Tal vez cobre en tiempo, alegría, salud o todas las mencionadas, pero siempre cobra. Esta es la lección que podemos sacarle a Julia de Burgos, poeta maldita, una inusual biografía por el ya fenecido José Manuel Torres Santiago, integrante del Grupo Guajana.
Torres Santiago utiliza el término “poeta maldita” para caracterizar a Julia, al usar como ejemplo la vida y muerte de Edgar Allan Poe, el prototipo del artista torturado y autodestructivo. El libro muestra la corta vida de nuestra exaltada poeta, desde su nacimiento hasta su muerte. A la vez, hace hincapié en los hechos que pudieron influir en su destino.
La redacción comienza desde el principio del siglo XX, con un breve recuento del contexto histórico en el que nacerá Julia, en 1914, y la sigue, año tras año y a veces por mes, hasta su muerte en 1953, a sus 39 años. Este acercamiento nos muestra la vida de Julia acompañado de una recreación de lo que sucede en el mundo y en la Isla en esos momentos. Además, provee anécdotas, escritos, laudos y poemas tanto de Julia, como de otros escritores, amigos y amantes que revelan diferentes puntos de vista de la poeta. Por ejemplo, hay fragmentos de escritos de Luis Llorens Torres; Trinidad Padilla de Sanz, “La Hija del Caribe”, y Juan Antonio Corretjer, que elogian la poesía de Julia, al igual que algunas palabras de sus detractores.
A lo largo de este libro, se puede casi viajar al pasado y conocer la vida de la poeta, en el orden en que la vivió. Los lectores presenciarán sus comienzos pobres en Carolina, el éxito del Poema en veinte surcos, el desamor en La Habana y el desespero. Finalmente, sentirán su muerte en Nueva York, a través de la óptica de un defensor férreo, que, aunque tal vez le falte la objetividad, intenta hacerle justicia a la “poeta maldita”, que lo inspiró a escribir este libro.
Juila de Burgos, poeta maldita
José Manuel Torres Santiago
Los Libros de la Iguana, 2014
Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día el domingo, 19 de octubre de 2014.

Stumble It!
