Estragos de guerra
Las novelas de guerra tienden a tratar asuntos tristes y deprimentes. Al abordar los horrores que se sufren durante actos bélicos, los personajes mueren de maneras inesperadas y traumáticas. Además, casi siempre somos testigos de todo tipo de acto inmoral en que se involucran los protagonistas y demás personajes de la historia. Rendición, la novela ganadora del premio Alfaguara en 2017, aunque es narrada dentro de un entorno de guerra, no podría catalogarse como una novela bélica.
No sabemos cuál es el país en guerra ni con quién este se pelea. Sin embargo, se infiere que se trata de España en algún futuro próximo. Esa imprecisión de espacio les será familiar a quienes conocen 1984, de George Orwell. En esta historia tampoco se menciona dónde ocurre la trama, pero es bastante evidente que se ubica en la Inglaterra de algún futuro cercano.
A través de los ojos del protagonista, cuyo nombre jamás se revela, los lectores vivirán las experiencias que sufre este personaje, debido a la guerra que arropa el país. Debido al avance del enemigo, nuestro protagonista debe abandonar su comarca junto con su esposa (jamás nombrada) y con un hijo que adoptaron, aparentemente refugiado. A este hijo lo llaman Julio. Los únicos otros dos personajes con nombre propio en la novela son los hijos por sangre de la pareja, pero solo sabemos de ellos por referencia del narrador, porque son soldados y no se sabe de ellos. El exilio forzado los llevará hasta una ciudad transparente que se ha construido con el propósito de recibir a los refugiados.
La llegada a esta ciudad absurda —donde todo es transparente, no hay olores y nunca es de noche— completa la segunda mitad de la novela. Aquí los personajes deben ajustarse a este lugar que, a todas luces, es un paraíso utópico, donde nadie se queja y todos están conformes. En este lugar se ejerce una democracia perfecta: provee la salud y la nutrición ideal, y la composición social de clases no existe. Eventualmente, nuestro protagonista se dará cuenta de que la actitud placentera de todos, incluso la de él, es producto de un elemento oculto en la ciudad.
Rendición presenta una situación y un protagonista interesantes. Combina elementos estilísticos de la literatura kafkiana y, como mencionamos ya, orweliana. Es una combinación de novela de guerra y de intriga, dividida en partes. Es entretenida, a pesar de su paso lento y su tendencia a ser repetitiva, en ocasiones. Sin embargo, el final, aunque adecuado, carece de astucia y no satisface del todo.
Rendición
Ray Loriga
Alfaguara, 2017
Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en julio 2 de 2017.

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