Reseña: Mensajero de los dioses

Saga taína

Las novelas históricas tienen la ventaja de educar a la vez que entretienen. No hace tanto, fui parte del sitio de Constantinopla al leer una novela titulada así mismo: El sitio de Constantinopla, de Mika Waltari. Hace más de una década fui parte de la tropa de mercenarios de don Rodrigo de Vivar, mejor conocido como el Cid Campeador, cuando leí El Cid, de José Luis Corral. En estos días, estuve allí mismo en Burenquén en una aldea de taínos, mientras leía Mensajeros de los dioses, de José E. Muratti Toro.

Se trata de una novela juvenil cuyo protagonista, Inriri, un adolescente taíno al cuido de su abuela y su tío, comienza a entender lo que es llegar a ser adulto. El joven siente la angustia de haber perdido su padre, Guarón, un famoso guerrero y querer seguir sus pasos. Sin embargo, desconoce que su padre no murió valientemente en una batalla, o guasábara, como le decían los indígenas, sino que desapareció por alguna razón que no se explica del todo. En el transcurso de la novela, Inriri se enamorará y se enfrentará a grandes retos provistos por otro joven guerrero de su aldea y de los caribs, enemigos acérrimos de la aldea.

Muratti logra construir una trama interesante alrededor de sus personajes. Tal vez no haya mucha sorpresa en la trama, pero sí logra provocar la intriga del lector por saber los motivos de los diferentes personajes.

Los personajes están bien caracterizados y es fácil sentir empatía por ellos, aunque habría sido más acertado si los antagonistas tuvieran una que otra virtud, además de sus deficiencias. Se nota también que hay mucha investigación detrás de la obra, ya que las costumbres de los taínos, los caribs y hasta de los europeos que se acercan a la isla están bien ilustrados.

El problema mayor de la novela recae en la narración. En muchas ocasiones, la trama se detiene para explicar las costumbres taínas o describir ciertos aspectos de sus vidas. Parecen interrupciones informativas dentro de un contexto ficticio; es como leer una pequeña entrada enciclopédica que interrumpe la acción. Esto presenta uno de los retos más difíciles en la construcción de una novela histórica: ¿cómo exponer información histórica sin que el lector se dé cuenta? ¿Cuánta información necesitan los lectores? Ambas preguntas son difíciles de contestar, no obstante, cuando el narrador deja que los personajes vivan en las escenas, el efecto de ambientar se logra mejor; uno vive dentro de la historia contada.

Otro punto que puede hacer tropezar la lectura se encuentra en los diálogos, que se asemejan al habla popular contemporáneo. Sin embargo, me pareció una estrategia acertada y original presentarlos de esta manera, pues evita el típico vocablo indígena que solemos ver en otras obras.

Mensajeros de los dioses es una novela con una trama sólida que explora y le da protagonismo a nuestra cultura indígena. Me parece una buena manera de acercarse al tema histórico en el que está ambientado. Dado su final, aparenta ser solo la primera entrega de una saga. Veremos a ver qué mensaje Atabeira, la divinidad mayor de los taínos, le confiere a su autor.

 

Mensajeros de los dioses

José E. Muratti Toro

Editorial 360º , 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en febrero 18 de 2018.

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