Una rama del árbol de la sabiduría
Cualquier persona que haya investigado su árbol genealógico más allá de preguntarles a sus abuelos acerca de la familia ha tenido que leer todo tipo de documento antiguo, como actas de nacimiento, de defunción o de matrimonio, entre muchísimos otros. Además de tener que descifrar la letra de curas y de quienes trabajaron algún censo, el investigador genealógico también se enfrenta a términos que ya están en desuso. Por ejemplo, ¿qué hacer al encontrarse con el término medio origen en algún documento? Un diccionario tradicional, como el de la Real Academia Española (RAE), no sería de mucho uso, ya que no es un diccionario de términos, sino palabras. Podrías buscar medio bajo la M y origen bajo la A, pero la consulta no sería capaz de hacerte saber que una persona de medio origen se refería a alguien cuyos padres eran de diferentes grupos raciales. Sin embargo, la consulta sí rendiría frutos en el Diccionario genealógico, del profesor Manuel Martínez Nazario.
Según el autor, el diccionario responde a la necesidad de definir los arcaísmos, las ambigüedades y las múltiples acepciones que pueden tener ciertas palabras que se encuentran en el transcurso de una investigación genealógica. Toparse con un nombre descrito como hijo mancillado podría detener o retrasar a quien investigue, hasta tanto sepa su significado por medio de varias consultas a expertos u otras publicaciones. El Diccionario genealógico resuelve el asunto de manera eficaz: al verificar, el término se define como “hijo espurio”; una búsqueda adicional revela que espurio significa bastardo. Sorprende, en cierta medida, la cantidad de términos utilizados para amantes (concubina, amancebamiento, etcétera), hijos concebidos fuera de matrimonio, como mencionado en el ejemplo anterior, y las mezclas raciales (coyote, indiano, ahí te estás). En algunos casos, sin embargo, hay instancias en que algún ejemplo podría utilizarse para aclarar algunos de las entradas. Tal vez en futuras ediciones se podrían incluir.
El autor incluye las fuentes de referencias que utilizó para cada entrada. Entre las consultas mencionadas hay varias versiones del diccionario de la RAE, directorios de liturgia y diccionarios de nombres propios, entre muchos otras. Para quien interese en incursionar en el mundo de la genealogía o cualquiera que decida leer y comprender documentos relacionados puede sacarle provecho a este particular diccionario.
Diccionario genealógico
Manuel Martínez Nazario
Publicaciones Puertorriqueñas, 2018
Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en abril 15 de 2018.

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